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|    IVAN VALAREZO to All    |
|    (IVÁN): NUESTRAS NECESIDADES CUMPLIDAS (    |
|    24 Dec 06 16:03:06    |
      XPost: alt.fan.jesus-christ       From: valarezo7@hotmail.com              Sábado, 23 de diciembre, año 2006 de Nuestro Salvador       Jesucristo, Guayaquil, Ecuador - Iberoamérica                     (Este Libro fue Escrito por Iván Valarezo)                     (Feliz Navidad y un Prospero Año Nuevo 2007 a todos. Que       nuestro Padre Celestial siempre los bendiga dándoles más y       más de su gracia infinita de su Hijo amado, nuestro Señor       Jesucristo. Porque estos días de Navidad son realmente días       por el cual Dios soñó mucho por muchos siglos para que       llegasen a ser una realidad en nuestras vidas, para él       entonces darnos mucho y todo de él y de su Espíritu Santo día       y noche y por siempre en su nueva vida infinita de su nuevo       reino venidero. Y, hoy en día, lo tenemos en nuestros       corazones y en nuestras almas vivientes. Por eso, nuestro       Padre Celestial es feliz en el reino de los cielos con su       Espíritu Santo y sus huestes de millares de ángeles       gloriosos, siempre honrando y alabando su santo nombre, para       nuestras bendiciones de parte de Él y de su Hijo amado jamás       nos falten a ninguno de nosotros, en todos los lugares de su       tierra. Porque así como es hecha su voluntad perfecta por los       corazones de cada uno de sus ángeles santo en su reino de los       cielos, pues así también Dios desea que sea en toda la       tierra, ni más ni menos, en el corazón de cada hombre, mujer,       niño y niña, con Cristo Jesús en su vida delante de Él y de       su Espíritu Santo.              ¡Feliz Navidad y Prospero Año Nuevo 2007 a todos! En el       siguiente libro que han de leer, la palabra viva de nuestro       Padre Celestial y de su Jesucristo nos enseña a como recibir       y vivir día a día con su gracia infinita. Gracia celestial en       cada uno de nosotros, en toda la tierra: la cual viene a       nosotros por amor a nuestra vida y para que siempre       obtengamos en nuestras vidas todo lo que deseemos de Él, en       nuestros corazones, en la tierra y en el paraíso, también,       para siempre. ¡Amén!)                     NUESTRAS NECESIDADES CUMPLIDAS              Acerquemos, pues, nuestras oraciones día y noche al trono de       la abundante gracia de Dios y de su Jesucristo, para que       nuestros corazones y nuestras almas vivientes sean llenas       entonces de sus más gloriosas y ricas bendiciones: de paz,       amor, gozo, sabiduría, felicidad, salud y muchos dones del       cielo y de la tierra, también, para el bien de nuestras       vidas. Porque nuestro Dios es grande y nos ama con un corazón       inmenso, el cual jamás nos dejara de regalar: todo lo       glorioso y honroso de su vida santísima del pasado, del       presente y del infinito, de su nuevo reino celestial.              Pues con confianza, cada uno de nosotros puede entrar, desde       hoy mismo, al trono de su gracia y de su bondad, para que nos       bendiga con sus milagros, maravillas y sanidades       sobrenaturales, de nuestros corazones y de nuestras almas, de       las cuales necesitamos mucho de cada una de ellas, para vivir       nuestras vidas por la tierra: libres de muchos males. Y       poderoso es nuestro Padre Celestial para hacer siempre que la       gracia y los favores sobrenaturales de su Hijo amado       "sobreabunden" en nuestras vidas, para que seamos llenos de       él y de su Espíritu Santo, en estos días navideños, lo cual       es poder, riquezas y sabiduría del reino de los cielos, por       ejemplo, hoy en día y por siempre.              Porque nuestro Dios es Dios de "fieles a su Jesucristo" y de       gran inteligencia de todas sus cosas y de sus caminos sobre       la tierra y del más allá, también, como su paraíso y su nueva       ciudad infinita: La Gran Jerusalén Santa y Eterna, que los       antiguos desearon mucho por verla y no la vieron. Pero hoy en       día, ellos están en sus lugares eternos, en esta gran ciudad       infinita y sin igual, caminando por caminos de oro y viviendo       en inmensas mansiones celestiales, de su nueva vida y de su       nuevo reino de los cielos, con Dios y con su Árbol de vida y       de gracia infinita, para la humanidad entera.              Entonces como la gracia de nuestro Dios es inmensa e       inmensurable para con cada uno de todos nosotros, de los que       hemos "invocado" el nombre sagrado de su Hijo y, también,       hemos creído en él y en su gran obra sobrenatural, en lo       profundo de nuestros corazones, pues nos ha dotado de todo lo       necesario para ser felices, para siempre. Es decir, de que       ningún bien nos faltara jamás, siempre y cuando le seamos       fieles a Él, por su Jesucristo, en nuestros corazones y en       nuestras vidas nuevas, en la tierra y en el paraíso, también,       para jamás volver alejarnos de Él, ni de su Árbol de vida       eterna, tampoco.              Como Eva y Adán lo hicieron, por ejemplo, en el día que       "creyeron" a la mentira de la serpiente antigua del paraíso,       para perderse eternamente, en las profundas tinieblas de sus       corazones perdidos, perdidos por las palabras engañosas de       Lucifer, las cuales trajeron "sólo muerte y tragedia tras       tragedia" a sus vidas y a la de sus descendientes, también.       Hoy en día, Dios nos ha librado de cada uno de estos males       eternos, porque ha "reemplazado" las palabras de gran mentira       y de muerte eterna, de la serpiente antigua y de Lucifer, en       el corazón de Adán y de cada uno de nosotros, "si tan sólo       creemos en la gracia redentora y sobrenatural de su nombre       santo".              Y esto ha de ser verdad, en cada uno de nuestros corazones,       al tan sólo creer e invocarlo a Él, a nuestro único y       suficiente salvador eterno de nuestras almas, cada vez que       nos presentemos día y noche ante el trono de la gracia       infinita, de nuestro Padre Celestial y de su Jesucristo que       están en los cielos, por ejemplo. Y de sus enemigos no       aprendan nada de ellos, porque ellos son enemigos de Dios y       siervos de toda maldad, de la tierra y del más allá, también;       por lo tanto, no es bueno contaminarse con nada de ellos,       jamás, ni por ninguna razón, por más razonable que fuese.              Puesto que, Dios no se agrada de sus enemigos, ni de sus       palabras ni menos de sus malas acciones. Entonces sean por       siempre fieles a su Dios y Creador de sus vidas, para que       todo les vaya bien, por donde sea que vayan en la tierra;       porque Él sabe muy bien de cada una de sus necesidades y se       las suplirá de acuerdo a la gracia salvadora y sobrenatural,       de su Árbol de vida eterna, el Señor Jesucristo. Por eso,       humíllense siempre ante "la diestra sobrenatural y toda       poderosa de su salvador eterno", ¡el Señor Jesucristo!,       porque ha sido él quien nos ha redimido para nuestro Padre       Celestial, por la sobreabundante gracia de su sangre       infinita, sobre el altar santo y eterno de Dios, en la tierra       y en el reino de los cielos, también, para siempre.              Y Jesucristo nos ha redimidos: Con el propósito de que       nuestros pecados nos sean perdonados eternamente y para       siempre por la letra misma, de la Ley de Dios y de Israel,       cumplida en nuestros corazones por la fe, la cual sólo es       posible en nuestro Señor Jesucristo, hoy en día y por la       eternidad, si sólo creemos en Él. Y así no tengamos nunca que              [continued in next message]              --- SoupGate-Win32 v1.05        * Origin: you cannot sedate... all the things you hate (1:229/2)    |
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